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Estas empresas le hacen frente a Donald Trump en redes sociales.

Algunos decidieron anunciar que tomaran “10,000 refugiados” como empleados, otros donarán US$ 1 millón para ONG dedicadas al tema, entre otras varias decisiones.



El viernes pasado el presidente de los EE.UU. Donald Trump puso a las compañías IT en alerta tras firmar una orden ejecutiva (la versión estadounidense de los decretos) que prohíbe el ingreso, durante 120 días (prorrogables), el ingreso de ciudadanos de siete países asiáticas y africanos: Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen.

La prohibición alcanza a aquellos que tengan doble nacionalidad (de los EE.UU. y alguno de los países mencionados) y se cancelaron las visas emitidas a ciudadanos de alguno de estos siete lugares.

 Aquellos que tengan permiso de residencia (la famosa “green card”) serán sujetos de “chequeos de rutina” adicionales, aunque a algunos se les ha impedido ingresar, lo que motivó incidentes en los aeropuertos –una estimación de la ONG American Civil Liberties Union (ACLU) hay entre 100 y 200 afectados que están retenidos en aeropuertos estadounidenses-.

Muchas de estas personas con permiso o de doble nacionalidad son trabajadores de empresas tecnológicas, por lo que lógicamente un importante grupo de CEOs de estas compañías han salido a criticar la medida del gobierno. De hecho, estas empresas han defendido una política más amplia de “inmigración cualificada” y lograron que Trump diga, en uno de los debates presidenciales, que “estaba suavizando su posición” porque debían “tener personas con talento dentro del país”.

El CEO de Google, Sundar Pichai, explicó en una carta a sus empleados que al menos 187 personas que trabajan dentro de la empresa podrían ser afectados por la decisión de Trump.

“Siempre hemos mostrado nuestro punto de vista en los temas de inmigración en público, y seguiremos haciéndolo”, agregó en la misiva. En declaraciones públicas, los de Mountain View indicaron que estar preocupados por el impacto de esta orden y de cualquier otra propuesta que podría imponer restricciones a los trabajadores de Google y sus familias, o que creen barreras para traer gran talento a Estados Unidos”, según publicó el portal Bloomberg.

Incluso pudo verse al confundador de la empresa, Sergey Brin, en una de las protestas contra la orden ejecutiva que se llevó a cabo en el aeropuerto de San Francisco. ““Yo también estoy aquí porque yo fui un refugiado”, dicen los que estaban alrededor de Brin que dijo el ruso naturalizado estadounidense (llegó con su familia cuando tenía seis años).

Mientras tanto, en Apple, Tim Cook también le escribió a sus empleados. “Apple cree profundamente en la importancia de la inmigración, tanto para nuestra compañía como para el futuro de la nación. Apple no existiría sin inmigración, y mucho menos prosperaría o innovaría de la forma en la que lo hacemos”, explicó. “No es una política que apoyemos”, agregó.

El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, uso su propia red social para opinar sobre la medida del presidente estadounidense. Declaró estar preocupado por las medidas anti inmigratorias y recordó que tanto sus tatarabuelos como su esposa fueron inmigrantes.

“Necesitamos mantener a este país seguro, pero lo tenemos que hacer enfocándonos en aquellas personas que constituyen realmente una amenaza.

Expandir el foco de la legislación más allá de estas personas hará que todos los americanos estén menos seguros ya que se redirigirán recursos necesarios, mientras que millones de personas indocumentadas que no son una amenaza vivirán con miedo de ser deportados”, argumentó. Y no, Zuckerberg no quiere ser candidato a presidente (o eso dice por ahora).


AirBnB no emitió comunicado a la prensa pero Brian Chesky, CEO de la compañía, indicó a través de un tweet que iban a proveer alojamiento sin cargo a los refugiados y a aquellos a quienes no les permitan quedarse en los Estados Unidos.



Twitter, por su parte, posteo que “Twitter está construida por inmigrantes de todas las religiones” y que los apoyarán siempre. Uno de sus fundadores, Jack Dorsey, publicó en su cuenta en la red social del pajarito que la orden de Trump tiene “un impacto humanitario y económico (…) real y triste”.



El CEO de Netflix fue duro contra el nuevo presidente y fue en la misma línea de Zuckerberg: ““Las acciones de Trump están haciendo daño a trabajadores de Netflix de todo el mundo, y son tan anti-americanas que nos hacen daño a todos. Lo que es peor, estas acciones harán que Estados Unidos sea menos segura (a través del odio y la pérdida de aliados) en lugar de más segura”.


En Nueva York comenzó el sábado una huelda de una hora y Uber indicó que ellos no hacían huelga. Kalanick luego publicó, para bajar los ánimos, que la medida de Trump “va en contra de todo en lo que Uber cree” y que la medida afectará a miles de conductores de la empresa. Además, declaró, la compañía dedicará US$ 3 millones para la defensa legal de sus empleados contra una prohibición que consideran “equivocada e injusta”.

Y Starbucks tomó fuertes medidas: anunció que planea contratar 10,000 refugiados en todo el mundo durante los próximos cinco años luego de que saliera a la luz la orden presidencial. Su CEO, Howard Schultz, indicó que harán “todo lo posible para darles apoyo y ayudarlos a atravesar este confuso período”. Luego agregó que “estamos viviendo en una época sin precedente, en la cual somos testigos de cómo la conciencia de nuestro país, y la promesa del ‘Sueño americano’, se pone en entredicho”.